Termografía en construcciones
La termografía es una potente herramienta para la evaluación de las condiciones de aislamiento de un edificio. La visualización de los patrones térmicos en las superficies permite diagnosticar el estado de aislamiento en poco tiempo, evitando daños muy graves en las estructuras e instalaciones y, por consecuencia, notables pérdidas económicas. No hay dudas que las imágenes termográficas es uno de los soportes por el cual se determina tanto la calidad de la construcción como el consumo energético eficiente.
La aplicación de la Directiva Europea 2002/91/CE y el Real Decreto 47/2007 en el ámbito español, suponen actuaciones en materia de eficiencia energética en edificios. Estas medidas contemplan controles exhaustivos, determinan niveles mínimos de consumos y fomentan, mediante la eficiencia energética, las reducciones del consumo de energía y emisiones de CO2 a la atmósfera. Termografia de la cubierta de una nave realizada desde helicóptero
El diagnostico de una inspección termográfica en los edificios implica:
- Detección de fallos de aislamientos en fachadas de viviendas y edificios.
- Valoración de la calidad de materiales en la construcción y su diseño.
- Pruebas de funcionamiento de calefacciones.
- Evaluación de la distribución de temperatura.
- Análisis de daños por humedad, tanto en el interior como en el exterior.
- Localización de tubos de calefacción bajo el suelo o empotradas.
- Obtención de mejoras en las garantías de calidad.
- Planificación de reformas.
- Localización de fugas en tuberías, filtraciones de agua por fisuras en paredes y techos, etc.
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